A pesar de estar fuertemente iberizadas, las ceremonias del ciclo de Semana Santa tienen un gran encanto y atractivo. Las ceremonias de Semana Santa, que son fiestas litúrgicas y paralitúrgicas, se caracterizan por actuaciones sacras que, en muchas ciudades y pueblos, se caracterizan por el carácter multifacético de los cantos y procesiones fraternales, casi como si sustituyeran la coral participativa que en la mayoría de las fiestas sardas se imparte mediante el baile.
Las fiestas sardas, en su mayoría religiosas y tradicionales, tienen lugar principalmente entre mayo y septiembre. Se hacen más numerosas a medida que nos acercamos a este último mes. En mayo/junio finalizó el año pastoral (regreso de la trashumancia, esquileo, venta de queso, recogida de los principales víveres).
En julio («triulas») se recolectaba y almacenaba el trigo («s'incunza de su trigu») que, junto con la cosecha de habas, habas y mosto («incunza de sa fae, de su 'asolu y de su mustu») y compañonatico («s'aunzu»), obtenido principalmente del engorde de carne de cerdo ('mannal') y queso, eran los básicos y comida diaria. El ciclo del año agropastoral se reanudó en septiembre («Capudanni»).
A la mayor disponibilidad de tiempo se sumó la disponibilidad de alimentos y dinero, que se reutilizaron, en parte, gracias a diversas formas de hospitalidad dirigidas a los participantes en las fiestas, que no es de extrañar que fueran numerosas durante este período.
Allí encontramos, entre otras, la fiesta de San Isidoro, venerada por los campesinos pero también por los pastores, la fiesta de San Constantino, venerada sobre todo por los pastores, y la fiesta de San Juan, en cuyo aniversario se cerraron las cuentas de los contratos agrarios y pastorales.
Pero, sobre todo, era la época de las «fiestas largas», con una estancia novendial en un santuario campestre donde se socializaba casi todo, desde la diversión hasta el sueño. Una costumbre y un modo ceremonial que parecen aludir a los ritos prehistóricos de incubación en las tumbas de los gigantes y al calvario que se presume que se practicaba en las cercanías de los pozos sagrados de la época nurágica.
Questa edizione del Ditzionàriu della lingua e della cultura sarda, sempre con il tentativo di dare una lingua normale ai Sardi, si presenta molto più ricca dell'edizione del 2000: ricca di lemmi (le parole in ordine alfabetico sono computate una sola volta) grazie al nuovo materiale rinvenuto e pubblicato in questi anni (anche se ancore ne manca), ricca di fraseologia e modi di dire, con una etimologia più certa, anche con maggiore iconografia e soprattutto con la traduzione di più di 22.100 parole in cinque lingue che danno all'opera un orizzonte europeo e non solo.Ditzionàriu onlineQuesta edizione del Ditzionàriu della lingua e della cultura sarda, sempre con il tentativo di dare una lingua normale ai Sardi, si presenta molto più ricca dell'edizione del 2000: ricca di lemmi (le parole in ordine alfabetico sono computate una sola volta) grazie al nuovo materiale rinvenuto e pubblicato in questi anni (anche se ancore ne manca), ricca di fraseologia e modi di dire, con una etimologia più certa, anche con maggiore iconografia e soprattutto con la traduzione di più di 22.100 parole in cinque lingue che danno all'opera un orizzonte europeo e non solo.Ditzionàriu online
Leer todo
Comentario