Siga con nosotros
Buscar Buscar en el sitio

Las tumbas de los gigantes

Las tumbas de los gigantes

Las tumbas de los gigantes
Arzachena, tumba de gigantes de Coddu Vecchiu. Foto de R.A.S., 2015, de la Biblioteca Digital de Cerdeña

Durante la mayor parte de la parábola cronológica descrita por la civilización nurágica, los únicos lugares de enterramiento eran las «tumbas de gigantes», nombre dado por la tradición popular a los monumentos funerarios nurágicos.
Las tumbas de los gigantes son edificios largos (pueden alcanzar hasta 30 m), hechos completamente de piedra. Se caracterizan por la forma planimétrica que recuerda la imagen esquemática de un prótomo taurino, resultado de la presencia en la fachada del monumento de dos brazos laterales arqueados, que forman la llamada exedra.
La exedra podría realizarse con el sistema de ortostato, es decir, con una serie de piedras dispuestas en forma de cuchillo, o con el sistema de mampostería, siempre lítico. El tipo ortostático se caracterizaba por la presencia en el centro de una estela curva, más alta que los demás ortostatos. La cámara interior estaba cubierta con un sistema de bandas planas.
En el interior de las tumbas de los gigantes se practicaba el ritual funerario del entierro colectivo, lo que resulta en parte sorprendente si lo comparamos con una sociedad como la nurágica que se nos presenta, basada en el conjunto de datos materiales y caracterizada por una fuerte jerarquía.
En fases cronológicas posteriores, surge una nueva práctica funeraria: la de los entierros individuales dentro de pequeños pozos, como en la necrópolis de Monti Prama (Cabras), donde se encontraron las famosas estatuas nurágicas que representan personajes humanos a tamaño natural.

Actualizar

15/10/2025 - 16:37

Comentario

Escribir un comentario

Enviar